Hay días que uno prefiere no salir de la cama, días que parece que todo nos va a salir mal. Y es en ese momento cuando ves esa sonrisa dándote los buenos días, acompañada de la risita encantadora de esa personita que alegra tu vida, y ambos te hacen sonreír a pesar de todo.
En ese momento sabes que será un gran día.
Imagen Hadelqui
Seguidores
martes, 12 de marzo de 2013
lunes, 11 de marzo de 2013
Te echo de menos
No se muy bien como decir lo que siento, no quiero que parezcan palabras vacías, yo las digo de corazón.
Hace poco más de un mes que ya no estás, y el vacío que tengo es inimaginable. A pesar de nuestras riñas por muchas cosas, la mayoría sin importancia, siempre nos hemos demostrado cariño y nunca he tenido reparo en decirte lo mucho que te quiero.
Siempre has sido uno de los pilares de mi vida y, aunque se que siempre estarás cuidando de mi, tengo la sensación de que me falta algo, que al irte tú he perdido una parte de mi.
Aunque siempre te he dicho que te quiero, tengo la sensación de que no te lo he dicho lo suficiente, y me siento mal al pensar que pude demostrástelo más y no lo hice.
También se me pasa por la cabeza el que te hayas podido sentir decepcionado por mi en algún momento o si te voy a defraudar en el futuro, yo siempre he hecho lo que he considerado mejor, pero pensando en lo que a ti podría parecerte, y espero que, haga lo que haga, te sientas orgulloso de mi.
Recuerdo momentos vividos años atrás a tu lado, momentos en los que disfrutábamos en familia, riendo sin preocupaciones, disfrutando de la compañía, de estar con nuestros seres queridos. Y es al recordar esos momentos cuando se me escapan las lágrimas, porque son momentos felices a tu lado, momentos que siempre estarán en mi corazón, momentos que revivo cada vez que te echo de menos.
Recuerdo las quejas que poníamos todos cuando querías hacer una foto de la familia porque estabas casi quince minutos con el zoom, la luz, colocándonos... poniéndolo todo para que la foto quedara com a ti te gustaba. También recuerdo lo mucho que te gustaba tocar la guitarra y la armónica, y como has transmitido tu pasión por la guitarra a Sara y Jesús, e incluso le dabas al teclado, cuando cogías uno no había quien te hiciera soltarlo hasta que tocabas la primera parte de la 5º Sinfonía de Beethoven.
Pero el recuerdo que más atesoro es del día de mi boda, recuerdo como llorabas durante la ceremonia de la emoción, y el abrazo que me diste cuando acabó, como si no fueras a verme más, como si tuvieras miedo a perderme. Sentir tu calor en ese momento me acompañará toda mi vida.
Podría seguir así, contando cada buen recuerdo que tengo, y no acabaría, porque tengo tantos recuerdos y tan buenos momentos guardados, que no podría parar de hablar.
Se me saltan las lágrimas mientras te escribo esto, aun me cuesta hacerme a la idea de que cada vez que voy a casa tú ya no estás, y luego lo pienso y se me pone el corazón en un puño. Lo mismo me ocurre cuando estoy con Judith en la puerta del patio, yo le digo que vamos a casa de la abuelita y ella, con toda la dulzura y la inocencia del mundo me dice: "Abuelito, ¿donde estás abuelito?".
No voy a añadir nada más, creo que he transmitido de la mejor manera lo que siento, necesitaba escribirlo, necesitaba desahogarme, pero sobretodo, necesitaba que todos supieran lo mucho que te quiero, y que te querré.
Hace poco más de un mes que ya no estás, y el vacío que tengo es inimaginable. A pesar de nuestras riñas por muchas cosas, la mayoría sin importancia, siempre nos hemos demostrado cariño y nunca he tenido reparo en decirte lo mucho que te quiero.
Siempre has sido uno de los pilares de mi vida y, aunque se que siempre estarás cuidando de mi, tengo la sensación de que me falta algo, que al irte tú he perdido una parte de mi.
Aunque siempre te he dicho que te quiero, tengo la sensación de que no te lo he dicho lo suficiente, y me siento mal al pensar que pude demostrástelo más y no lo hice.
También se me pasa por la cabeza el que te hayas podido sentir decepcionado por mi en algún momento o si te voy a defraudar en el futuro, yo siempre he hecho lo que he considerado mejor, pero pensando en lo que a ti podría parecerte, y espero que, haga lo que haga, te sientas orgulloso de mi.
Recuerdo momentos vividos años atrás a tu lado, momentos en los que disfrutábamos en familia, riendo sin preocupaciones, disfrutando de la compañía, de estar con nuestros seres queridos. Y es al recordar esos momentos cuando se me escapan las lágrimas, porque son momentos felices a tu lado, momentos que siempre estarán en mi corazón, momentos que revivo cada vez que te echo de menos.
Recuerdo las quejas que poníamos todos cuando querías hacer una foto de la familia porque estabas casi quince minutos con el zoom, la luz, colocándonos... poniéndolo todo para que la foto quedara com a ti te gustaba. También recuerdo lo mucho que te gustaba tocar la guitarra y la armónica, y como has transmitido tu pasión por la guitarra a Sara y Jesús, e incluso le dabas al teclado, cuando cogías uno no había quien te hiciera soltarlo hasta que tocabas la primera parte de la 5º Sinfonía de Beethoven.
Pero el recuerdo que más atesoro es del día de mi boda, recuerdo como llorabas durante la ceremonia de la emoción, y el abrazo que me diste cuando acabó, como si no fueras a verme más, como si tuvieras miedo a perderme. Sentir tu calor en ese momento me acompañará toda mi vida.
Podría seguir así, contando cada buen recuerdo que tengo, y no acabaría, porque tengo tantos recuerdos y tan buenos momentos guardados, que no podría parar de hablar.
Se me saltan las lágrimas mientras te escribo esto, aun me cuesta hacerme a la idea de que cada vez que voy a casa tú ya no estás, y luego lo pienso y se me pone el corazón en un puño. Lo mismo me ocurre cuando estoy con Judith en la puerta del patio, yo le digo que vamos a casa de la abuelita y ella, con toda la dulzura y la inocencia del mundo me dice: "Abuelito, ¿donde estás abuelito?".
No voy a añadir nada más, creo que he transmitido de la mejor manera lo que siento, necesitaba escribirlo, necesitaba desahogarme, pero sobretodo, necesitaba que todos supieran lo mucho que te quiero, y que te querré.
Te quiero papá.
jueves, 14 de febrero de 2013
Minirelato de suspense 01
Un grito en la noche
Un grito desgarrador la hizo parar de
inmediato. Un grito que le heló la sangre. Había sido espeluznante,
nunca había escuchado nada tan aterrador como aquello.
Asustada, intentó escuchar algo más,
algún paso, algún sonido que le indicara de donde había provenido
ese alarido tan horrible, pero no consiguió ubicarlo. Lo escuchaba
todo y a la vez no escuchaba nada. Tantos sonidos se pueden captar
por la noche...
De pronto sintió una presencia cerca
de ella, alguien que se acercaba con rapidez. Y de pronto lo vio,
ante ella estaba aquel hombre al que tanto temía, bañado en una
sangre que no era la suya.
No tuvo tiempo, cuando quiso darse
cuenta, él estaba sobre ella, y lo último que pudo hacer fue
producir un sonido tan horrible y frío como el que la había
asustado.
lunes, 21 de enero de 2013
La trilogía Howl
Pequeña reseña de la trilogía de Diana Wynnw Jones "Howl"
Siento que no se vea mejor, está grabado con la web cam, pero se oye bastante bien.
Ahora toca pensar la siguiente entrada
Siento que no se vea mejor, está grabado con la web cam, pero se oye bastante bien.
Ahora toca pensar la siguiente entrada
martes, 14 de agosto de 2012
Reseña de Crónicas Mágicas Dimathian
Después de meses, por fin traigo la reseña del libro de María Orgaz
Bueno, espero que os guste y que os animéis, al menos, acontactar con la
autora para preguntarle cosas al respecto :)
Próximamente, reseña de "El castillo ambulante", "El castillo en el aire" y "La casa de los mil pasillos", los tres libros de la saga de Howl de la escritora Diana Wynne Jones.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)